Si te pidieron medir qué tan expuesta está tu empresa a la computación cuántica, la respuesta empieza por un inventario criptográfico: la lista de todos los sitios donde tus sistemas cifran, firman o intercambian llaves, con el algoritmo que usa cada uno y quién responde por él. Cuando esa lista se guarda en un formato estándar que las herramientas pueden leer, se le llama CBOM. No es un paso opcional. El NCSC británico lo pone antes de su hito de 2028, el memorando OMB M-26-15 lo hace el centro de la primera fase para las agencias de Estados Unidos y la hoja de ruta financiera del G7 lo nombra como fase dos, justo después de la concienciación.
Esta guía está pensada para el arquitecto de seguridad o el líder técnico al que le toca hacerlo, en un banco de Bogotá, una aseguradora de Santiago o una cadena de retail en Monterrey. Son seis pasos, con lo que hay que registrar y los errores más comunes.
¿Qué entra en un inventario criptográfico?
Todo uso de criptografía de llave pública, más un registro del resto. De cada elemento necesitas saber qué algoritmo y tamaño de llave usa, dónde corre, quién es el dueño, qué datos protege y qué tan difícil sería cambiarlo.
Las categorías son más de las que un equipo suele imaginar:
| Categoría | Ejemplos | Dónde se encuentra |
|---|---|---|
| Protocolos de transporte | TLS en portales, API y servicios internos; SSH; IPsec y VPN | Escaneo de red, configuración de balanceadores y gateways |
| Certificados y PKI | CA públicas e internas, certificados de dispositivos y de cliente | Bases de datos de la CA, gestores de certificados, servicios de la nube |
| Llaves | HSM, KMS en la nube, keystores de Java, llaves en archivos o variables de entorno | Consolas de HSM, API del KMS, búsqueda de secretos |
| Código y librerías | OpenSSL, Bouncy Castle, librerías estándar, criptografía hecha en casa | Análisis estático, SBOM, manifiestos de dependencias |
| Firmas | Firma de código, de firmware, de documentos, de facturación electrónica, JWT | Pipelines de compilación, servicios de firma, configuración de aplicaciones |
| Datos en reposo | Cifrado de bases de datos y copias de respaldo | Equipos de DBA y almacenamiento |
| Terceros | SaaS, procesadores de pago, core bancario, enlaces de telecomunicaciones | Contratos y cuestionarios a proveedores |
| Hardware | Cajeros, datáfonos y terminales punto de venta, medidores inteligentes, controladores industriales | Registro de activos y los equipos que los operan |
La facturación electrónica merece una mención aparte en la región. Firmar facturas ante la DIAN en Colombia, el SAT en México o el SII en Chile depende de certificados digitales, y esas firmas tienen que seguir siendo verificables durante años. Es un uso de criptografía que casi nunca aparece en los diagramas de arquitectura.
Paso 1: define el alcance y el responsable
Empieza por los sistemas que protegen datos con vida útil larga, no por toda la empresa. Historias clínicas, datos pensionales y de seguros, información de identidad, contratos e historial financiero de clientes son los candidatos típicos. Con la táctica de “cosechar ahora, descifrar después”, su exposición empieza el día en que alguien graba el tráfico.
Antes de encender un escáner, deja por escrito qué áreas y ambientes entran en la primera pasada, quién será dueño del inventario cuando exista (normalmente arquitectura de seguridad, a veces el equipo de PKI) y qué significa “terminado”. Una primera pasada acotada que se completa vale más que un esfuerzo corporativo que se apaga en el cuarto mes.
Paso 2: reúne lo que la organización ya sabe
Antes de escanear, pide las listas que ya existen. Tus autoridades certificadoras y herramientas de gestión de certificados saben qué certificados se emitieron, con qué algoritmo y cuándo vencen. Las consolas de los HSM y los servicios de llaves de la nube permiten exportar inventarios. La CMDB, si alguien la mantiene, sabe qué aplicación corre dónde. Los diagramas de arquitectura, aunque estén viejos, muestran las integraciones.
Este paso es barato y te da el esqueleto que después llenan los escaneos. También muestra rápido dónde nadie sabe la respuesta, y eso ya es un hallazgo.
Paso 3: escanea lo que está en la red
El escaneo de red dice qué criptografía se negocia de verdad, no la que dice la documentación. Revisar los servicios TLS y SSH muestra versiones de protocolo, grupos de intercambio de llaves, algoritmos de certificado y tamaños de llave. El análisis pasivo del tráfico en los gateways encuentra servicios internos que nadie había listado.
Registra también las buenas noticias. Es probable que algunas conexiones ya sean poscuánticas (o postcuánticas, según quién lo escriba): OpenSSH 10.0 volvió predeterminado el intercambio híbrido mlkem768x25519-sha256 en abril de 2025, y OpenSSH 10.1 avisa cuando una sesión no lo usa. Los navegadores y las grandes nubes van en la misma dirección. Saber qué ya está migrado evita gastar presupuesto en eso.
El escaneo tiene un límite claro: ve el servicio expuesto, no el código detrás, y no ve nada que no pase por la red, como archivos cifrados, documentos firmados o firmware.
Paso 4: revisa código, binarios y dependencias
El análisis de código encuentra la criptografía que las aplicaciones llaman directamente. Las herramientas de análisis estático marcan llamadas a API criptográficas y nombres de algoritmos escritos en el código. Una SBOM (lista de materiales de software) dice qué aplicaciones traen OpenSSL, Bouncy Castle u otras librerías y en qué versión, y eso importa porque muchas veces migrar consiste en actualizar la librería.
Busca en particular tres cosas que después duelen: algoritmos fijos en el código en lugar de configurables, llaves y certificados guardados en repositorios o archivos de configuración, y criptografía escrita en casa, que es rara pero siempre cara de migrar.
Hay herramientas comerciales de descubrimiento, de proveedores como IBM y SandboxAQ, que combinan escaneo de red, código y servidores. En Estados Unidos, CISA trabaja con el centro NCCoE del NIST para evaluar herramientas automáticas de descubrimiento e inventario criptográfico para las agencias federales. Ahorran tiempo, pero antes de comprar revisa qué alcanzan a ver en tu entorno, sobre todo si tienes mainframe, software empaquetado de terceros o dispositivos en campo.
Paso 5: pregunta a proveedores y aliados
Buena parte de tu criptografía vive en productos que no puedes escanear ni modificar: plataformas SaaS, core bancario, ERP, procesadores de pago, firmware de los HSM, redes administradas. La única forma de inventariarla es preguntar.
Un cuestionario corto funciona mejor que uno largo. Pregunta qué algoritmos de llave pública usa el producto y dónde, si soporta hoy ML-KEM (FIPS 203), ML-DSA (FIPS 204) o modos híbridos, cuál es su hoja de ruta poscuántica con fechas y si el algoritmo se cambia por configuración o exige una versión nueva. Las respuestas vagas también son datos: un proveedor que no sabe responder en 2026 es un riesgo para tu migración.
El G7 dice lo mismo pensando en bancos pequeños, que dependen mucho de sus proveedores: recomienda conseguir hojas de ruta detalladas de los servicios de nube y criptografía para poder planear. Aprovecha las renovaciones de contrato de este año para incluir cláusulas poscuánticas, porque muchos de esos contratos seguirán vigentes en 2030.
Paso 6: guárdalo en un formato estándar y prioriza
Para la primera pasada sirve una hoja de cálculo. Para algo que tiene que durar, usa un formato estándar que las herramientas puedan leer y que puedas intercambiar con proveedores. CycloneDX 1.6, publicado el 9 de abril de 2024, incorporó el CBOM con aportes de IBM Research para describir algoritmos, llaves, certificados y protocolos y enlazarlos con el software que los usa.
Sea cual sea el formato, cada registro necesita como mínimo:
| Campo | Para qué sirve |
|---|---|
| Activo y ubicación | Para poder encontrarlo otra vez |
| Algoritmo, tamaño de llave, modo | RSA-2048 y P-256 son los primeros que el borrador IR 8547 del NIST declara obsoletos (después de 2030) |
| Propósito | Intercambio de llaves, firma o cifrado en reposo; cada uno migra distinto |
| Datos protegidos y cuánto deben seguir secretos | Define la prioridad frente a “cosechar ahora, descifrar después” |
| Responsable | Una migración sin dueño no ocurre |
| Facilidad de cambio | Configuración, actualización de librería, versión del proveedor o cambio de hardware |
| Dependencia de proveedor | Enlace a la respuesta del paso 5 |
Después, prioriza con dos puntajes por elemento: cuánto tiempo deben seguir secretos los datos y qué tan difícil es cambiar la criptografía. Lo que tiene datos de larga vida y cambio difícil (una VPN entre centros de datos que lleva información de clientes, un modelo de HSM sin firmware poscuántico) va arriba en el plan. Lo que protege datos efímeros y se cambia fácil puede esperar al ciclo normal de actualizaciones.
¿En qué se equivoca la mayoría?
El error más común es tratar el inventario como un proyecto que se hace una vez. Cada mes se reemiten certificados, se despliegan aplicaciones y se cambian proveedores. Conecta el inventario con la gestión de cambios y la emisión de certificados para que se mantenga al día, y agenda por lo menos una revisión anual.
Otros errores frecuentes en los planes publicados:
- Contar certificados y quedarse ahí. Son lo más fácil de encontrar y solo una parte de la exposición.
- Creer que el problema principal es la criptografía simétrica. AES-256 y SHA-2 no son la urgencia; el intercambio de llaves y las firmas sí.
- Dejar por fuera el hardware de vida larga. Un cajero, un datáfono o un medidor que se compra hoy puede seguir funcionando en 2035.
- Escribir el inventario para el auditor y no para el ingeniero. Si el equipo que migra no puede planear con él, le falta detalle sobre responsables y facilidad de cambio.
¿Cuánto tiempo toma un inventario criptográfico?
Depende más del orden de tus registros que del tamaño de la empresa. Una primera pasada sobre sistemas críticos es cuestión de semanas si la gestión de certificados y llaves está centralizada, y bastante más si no lo está. Lo que más se demora suele ser el paso 5, porque los proveedores responden despacio; por eso conviene mandar los cuestionarios desde el principio, en paralelo con los escaneos.
Los plazos de otros países ponen el reloj. La hoja de ruta europea pide empezar inventarios antes de que termine 2026 y el NCSC británico espera descubrimiento y plan inicial en 2028. El resto de fechas está en nuestra tabla de plazos de la migración poscuántica, y los algoritmos de destino se explican en qué es la criptografía poscuántica.
Si quieres ayuda para delimitar y ejecutar el inventario, es la primera fase de nuestra migración a criptografía poscuántica, y una versión más liviana hace parte de la evaluación de preparación cuántica. Bancos y aseguradoras pueden ver cómo encaja en su sector en banca y finanzas y seguros.
Fuentes
- CycloneDX, lanzamiento de CycloneDX 1.6 con soporte para CBOM, 9 de abril de 2024
- CycloneDX, Cryptography Bill of Materials (CBOM)
- NCSC del Reino Unido, Timelines for migration to post-quantum cryptography, 20 de marzo de 2025
- Casa Blanca, Memorando OMB M-26-15, junio de 2026
- CISA, Post-quantum cryptography initiative
- Grupo de Expertos Cibernéticos del G7, declaración sobre la transición a PQC en el sector financiero, enero de 2026
- Comisión Europea, EU reinforces its cybersecurity with post-quantum cryptography, 23 de junio de 2025
- OpenSSH, Post-quantum cryptography